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Gracias Santo Padre


Comunicado del Arzobispado de Mendoza

El Santo Padre Benedicto XVI ha hecho hoy pública su decisión personal de renunciar al ministerio de obispo de Roma, sucesor de San Pedro y pastor de toda la Iglesia. 

Como Iglesia diocesana recibimos su decisión con respeto y espíritu de fe. Destacamos su humildad evangélica y su grandeza de alma.

Oramos por él, agradecidos por este “humilde trabajador en la viña del Señor”, cuyo pontificado constituye una enorme riqueza para el anuncio del Evangelio.

Benedicto XVI ha sido un cabal servidor de la verdad. El encuentro con Cristo y la nueva evangelización han estado en el centro de su magisterio.

No ha rehuido ninguno de los complejos problemas que hoy debate la humanidad.

Ha abordado también con honestidad, fortaleza y decisión graves situaciones internas de la Iglesia. Ha tenido siempre una palabra sabia, respetuosa y abierta al futuro.

Invitamos a todos los fieles católicos a orar por la Iglesia. También por el futuro Papa, que deberá guiar la barca de Pedro en tiempos de grandes desafíos para la fe.

Nuestra mirada se dirige a Cristo, el Supremo Pastor, confiándonos a María, Madre de la Iglesia.


11 de febrero de 2013
Memoria de Nuestra Señora de Lourdes

Asumió el nuevo arzobispo de Mendoza

Carlos Franzini llegó desde Santa Fe para suceder a José Arancibia. Prestó juramento de fidelidad en el santuario Nuestra Señora de Lourdes, en El Challao, y se comprometió a trabajar por una nueva evangelización.


Monseñor Carlos María Franzini asumió esta mañana como nuevo arzobispo de Mendoza en reemplazo de José María Arancibia. En una emotiva ceremonia en la que prestó juramento de fidelidad, el prelado de 61 años se comprometió a trabajar por una nueva evangelización y señaló que la pobreza conduce a Cristo. 

Desde las 10, el Santuario Nuestra Señora de Lourdes de El Challao se colmó de sacerdotes y religiosas de todo el país y de cientos de mendocinos que, pese al calor, decidieron darle la bienvenida el prelado, quien desde al año 2000 era obispo de Rafaela, Santa Fe.

Ante el Nuncio Apostólico, Emile Paul Tscherrig, y los demás obispos, Franzini dio el juramento de fidelidad. Allí recibió la imagen del Cristo crucificado para que la besara y realizó la aspersión con agua bendita sobre sí mismo y los presentes.

Luego recibió la casulla y una mitra que lo acompañarán durante su gestión al frente de la Iglesia mendocina.

La lectura de las Letras apostólicas conque el Papa Benedicto XVI nombró arzobispo de Mendoza hicieron emocionar a Franzini, quien luego recibió el báculo pastoral y se sentó por primera vez en la cátedra episcopal, generando un caluroso aplauso entre los fieles.

Durante un breve discurso como flamante arzobispo, Franzini se emocionó al recordar a los fieles que dejó en Santa Fe y al agradecer a sus padres y al arzobispo saliente, Arancibia, quien se retiró en noviembre del año pasado después de cumplir los 75 años -edad límite para desempeñar la función eclesiástica- y 17 como arzobispo de Mendoza.

Franzini se comprometió a trabajar por una nueva evangelización en la provincia y se refirió a la pobreza como materia pendiente, sentencia que fue recogida por el gobernador Francisco Pérez, quien participó de la ceremonia.

 El mandatario estuvo acompañado por el intendente de Las Heras, Rubén Miranda, y algunos miembros de su gabinete, como el ministro de Infraestructura, Rolando Baldazo, el secretario de Transporte, Diego Martínez Palau y el ministro de Hacienda,. Marcelo Costa. (Fuente: Los Andes)

Un nuevo obispo para los católicos de Mendoza Mensaje a la sociedad mendocina


Ante todo, un saludo cordial a todos los hombres y mujeres que comparten con nosotros el camino de la vida en esta hermosa tierra que el Creador nos ha regalado:
¡La paz de Dios esté con todos ustedes!
La Arquidiócesis de Mendoza se apresta a recibir a su nuevo Arzobispo, Carlos María Franzini. Es un acontecimiento que nos atañe, en primer lugar, a los católicos. Sin embargo, no deja de ser significativo para toda la sociedad. Quisiéramos reflexionar al respecto.
La Iglesia diocesana de Mendoza es una vasta red de comunidades y personas. Creada como diócesis en 1934 y elevada a arquidiócesis en 1961, ha tenido ya cinco obispos. Franzini es el sexto.
La presencia de la fe cristiana en Mendoza, sin embargo, antecede a la creación de la diócesis. Se remonta a la fundación de la ciudad y ha acompañado toda su historia, tanto en tiempos en que religión y sociedad se identificaban, como hoy que distinguimos entre sociedad, estado y religión.
Hoy, el catolicismo mendocino vive un dinámico proceso de redefinición de su presencia en el entramado de una sociedad. Su desafío: mostrar la actualidad del Evangelio, permaneciendo fiel a su identidad. Todo un reto para una religión que confiesa la encarnación de Dios.
En este contexto más amplio, esbozado apenas, creemos que hay que ubicar el arribo del nuevo obispo a la comunidad católica.
La palabra “obispo” deriva del vocablo griego “episcopos”: el que observa desde un lugar alto, como un vigía atento que pasa la noche en vela. Los primeros cristianos llamaron así a quienes sucedían a los apóstoles como guías espirituales de la comunidad.
Para la tradición católica, en el obispo está presente la “semilla apostólica”: el mandato de Cristo de llevar su Evangelio hasta el último rincón de la tierra. Su figura es básicamente la de un misionero que prosigue la tarea de los apóstoles: predicar el Evangelio y velar por la fe de sus hermanos.
Así, en torno a la fe gira toda la vida del obispo. De él se espera, ante todo, que sea un hombre de fe viva, un amigo de Dios. Pero su fe es la del pastor: su misión es servir a la fe de los demás, especialmente los más alejados.
Obviamente, el obispo es un ser humano. Está hecho de la misma madera que cualquier hijo de vecino. Busca vivir su condición de discípulo y de pastor con autenticidad, pero también con la humildad de quien lleva “un tesoro en vasijas de barro”, como decía San Pablo de sí mismo.
El obispo tampoco está solo. Es siempre parte de un pueblo. Con el Papa y los demás obispos forma el colegio episcopal. En su diócesis trabaja, codo a codo, con numerosos compañeros de misión. Ante todo, los presbíteros, que comparten con él el sacerdocio y el servicio a la fe del pueblo. También con los diáconos, y una multitud de personas, consagrados y laicos, que se saben sujetos activos en la misión evangelizadora.

Mons. Franzini asumirá como arzobispo de Mendoza este sábado 9 de febrero


El sábado 9 de febrero, en una solemne celebración eucarística que tendrá lugar a las 10.30 en el santuario diocesano Nuestra Señora de Lourdes, en la localidad de El Challao, monseñor Carlos María Franzini tomará posesión de esta sede arzobispal e iniciará su ministerio pastoral como arzobispo de Mendoza. 

Monseñor Franzini, a quien el 10 de noviembre de 2012 el Santo Padre Benedicto XVI promovió de la sede episcopal de Rafaela, será el quinto arzobispo (sexto diocesano) de Mendoza, sede en la que sucederá a monseñor José María Arancibia, quien presentó su renuncia por haber alcanzado el límite de edad. 

El acto de asunción del nuevo arzobispo de Mendoza contará con la presencia del nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig, quien lo pondrá en posesión de la sede, otros obispos y numerosos sacerdotes que participarán en la concelebración eucarística. 

Al término de la celebración, alrededor de las 13, en el auditorio Ángel Bustelo, de la capital provincial, monseñor Franzini será saludado por la feligresía mendocina.+ 


(Fuente: AICA, http://www.aica.org/4939-mons-franzini-asumira-como-arzobispo-de-mendoza-el-febrero.html)

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El arzobispo electo de Mendoza (Argentina), Mons. Carlos María Franzini, ha asegurado que promoverá «la disciplina común de toda la Iglesia e insistiré con habilidad en la observancia de todas las leyes eclesiásticas, en primer lugar aquellas que están contenidas en el Código de Derecho Canónico».

El prelado ha declarado que «vigilando siempre, insistiré con dedicación para que no se introduzcan insensiblemente malas costumbres,principalmente en lo que respecta al ministerio de la palabra y la celebración de los sacramentos».
Además, Mons. Franzini ha añadido que pondrá «un cuidado diligente en la administración de los bienes temporales de la Iglesia, principalmente en aquellos destinados al culto divino, al sustento honesto del clero y de los otros ministros».