¿Has orado hoy por el Papa Francisco?
"Recen por mí". No lo olvides. Ave María...

Morir es el momento más importante de nuestras vidas

Juan José Valverde, oncólogo y experto en bioética, presenta su libro: "Completar la vida”.

Con una experiencia de más de veinte años en la asistencia sanitaria a los enfermos oncológicos y sus familiares, Juanjo Valverde explica en HUMANIZAR las "entrañas" de "Completar la vida. Primeros pasos en el camino del buen morir", editado por Sal Terrae y el Centro de Humanización de la Salud.

¿Por qué este libro? ¿Y por qué ahora?

Hoy más que nunca vivimos apartados de la muerte. Al no pensar en la muerte como algo natural e inevitable que forma parte de nuestras vidas, nos perdemos una parte muy importante de la vida, la que se relaciona con nuestra conciencia de finitud, con la búsqueda del sentido y la apertura a la trascendencia. Cuando llega el final de la vida, estamos desprevenidos, nos resistimos, luchamos y nos quedamos instalados en la pérdida y la frustración, en lo que no hemos hecho o en lo que nos queda por hacer.

El resultado final son unos altos niveles de sufrimiento... Entonces, acudimos a la técnica médica para que nos solucione el problema. Y la técnica médica ofrece tratamientos novedosos, complicados estudios diagnósticos que a veces sólo consiguen prolongar lo inevitable…

Si aprendemos a superar el dualismo vida/muerte, a considerar el proceso de morir como una parte esencial de nuestras vidas, como algo que podemos preparar, como una oportunidad para conseguir logros positivos y tomar decisiones sobre cómo queremos morir, conseguiremos reducir de manera significativa los niveles de sufrimiento cuando tengamos que afrontar el final de nuestros días. Éste es el objetivo principal del libro: aportar recursos o ideas que ayuden a que cada persona participe y prepare de manera consciente su particular proceso de morir.

El libro está dividido en partes con objetivos concretos…

El libro tiene dos partes diferenciadas. En la primera, presentamos una serie de ejercicios para facilitar la comprensión del proceso de morir. Cuando pensamos en la muerte, suele ser con los significados negativos de fracaso, pérdida, alto sufrimiento, peligro… Desde esta perspectiva temerosa, la muerte solo es algo malo que tenemos que evitar para protegernos. Sin embargo, el proceso de morir también lleva asociados otros significados que no son tan negativos.

Estos significados positivos son los que permiten una buena preparación de nuestra muerte y un buen acompañamiento cuando asistimos a otras personas en sus últimos días de vida. En la segunda parte del libro, planteamos diferentes situaciones clínicas en el final de la vida y las opciones disponibles para aliviar al máximo el sufrimiento en cada una de esas situaciones

No faltan alusiones a los conflictos éticos, como la sedación paliativa, la retirada de los medicamentos, el rechazo a la alimentación o hidratación…

El proceso de morir es probablemente el momento más importante y significativo de nuestras vidas. Ante todo, debemos respetar y ayudar a que cada persona viva los últimos días de su vida según sus propios valores vitales.

Estos valores a veces hay que descubrirlos buceando en los recuerdos y en la biografía de cada persona, buscando el sentido y el significado en cada trayectoria vital particular. Cuando intentamos aliviar al máximo el sufrimiento, lo hacemos para preservar y mantener la experiencia vital que está viviendo el enfermo en compañía de sus familiares.

El objetivo principal de la asistencia paliativa y de todas las decisiones en el final de la vida es proteger la calidad de vida de la persona que fallece y alterar lo menos posible la trayectoria natural del proceso de morir.

Parábolas, ejercicios prácticos, testimonios, aforismos “con chicha”… ¿Cómo ha sido el proceso de elaboración del libro?

El germen inicial del libro fue el capítulo de la sedación. Cuando asistimos a los enfermos que necesitan disminuir su nivel de conciencia para aliviar el sufrimiento, es sorprendente la gran variabilidad existente en las dosis de fármacos que administramos para conseguir el mismo efecto final.

Además de los factores relacionados con la enfermedad biológica, existen otros componentes del sufrimiento cuya intensidad puede llegar a ser intolerable (mental, emocional, social y existencial). Existe, por tanto, un “antes de la sedación” relacionado con el contexto vital del enfermo; y existe un “después de la sedación”, en el que todavía podemos seguir ayudando y acompañando a la persona en su proceso de morir.

Para llegar a entender ese “antes y después” es necesaria una aproximación narrativo-existencial al proceso de morir, no es suficiente con un planteamiento exclusivamente racional. Por eso recurrimos a historias (a veces escindidas en partes, para acentuar la sensación de perplejidad ante lo desconocido), poesías, frases breves pero intensas en significado, películas, letras musicales… Y, sobre todo, ejercicios para ir preparando nuestra muerte: no podemos ayudar a morir a nadie si antes no hemos empezado a preparar nuestro propio proceso de morir.

“El mayor beneficio que conseguimos al hablar de la muerte es que también aprendemos a vivir la vida con mayor plenitud”… ¿Lo sabe por experiencia?

Hasta el momento, mi experiencia en relación con la muerte se reduce al ámbito profesional, no he vivido directamente la muerte de ninguna persona querida. Así que mis dos vías de contacto actual con la muerte son la asistencial y la personal desde el punto de vista de la reflexión.

El contacto diario con la muerte ha tenido para mí un enorme poder transformador. Gracias a él empiezo a descubrir lo que en realidad somos y lo que la vida en verdad nos ofrece.

Lo que desaparece con la muerte es nuestra parte material y el ego que hemos acumulado durante la vida; lo que persiste y permanece es nuestra dimensión espiritual. Descubrir y aprender a vivir esa dimensión espiritual es la enseñanza principal que la muerte nos revela.

¿Para quién o quiénes es esta lectura?

El libro está escrito con un fin divulgativo. La primera intención al escribirlo es conseguir que la muerte y la forma de morir sean temas abiertos al debate social. Basta ya de tanta economía, política, deportes, cotilleos intrascendentes sobre la vida de los famosos…

Es el momento de hablar más sobre la vida, sobre cómo vivimos y cómo queremos morir, de conversar con nuestros hijos, con nuestros padres…

Un segundo propósito del libro es servir de ayuda a los profesionales sanitarios para introducir el tema del final de la vida en la relación clínica con los enfermos y sus familiares.

Hablar sobre la muerte y el sentido de la vida debería ser una parte imprescindible de cualquier historia clínica. Para ello, necesitamos formación en habilidades comunicativas y deliberativas, además de una actitud personal.

Articulo publicado en la Revista Humanizar / Aleteia

Recordamos la carta que envió Bergoglio al Servicio Sacerdotal en 1999


El Papa respecto a la Unción de los enfermos: "En los momentos de dolor no estamos solos"


(RV).- (Audio) La Plaza de San Pedro volvió a llenarse de miles de fieles y peregrinos para la audiencia general con el Papa. Francisco dedicó su catequesis de este miércoles al “sacramento de la compasión de Dios con el sufrimiento del hombre”: la Unción de los enfermos. El Obispo de Roma nos recordó que “Jesús enseñó a sus discípulos a tener su misma predilección por los enfermos y necesitados, y les confió la tarea de atenderlos en su nombre por medio de este sacramento”. “Qué alegría da saber que en los momentos de dolor no estamos solos: el sacerdote y la comunidad cristiana, reunida junto al que sufre, alimentan su fe y su esperanza”, constató el Santo Padre, agregando que a esto se une el consuelo que otorga la presencia de Cristo, “que nos toma de la mano y nos recuerda que le pertenecemos, y que nada, ni nadie –ningún mal, ni siquiera la muerte- podrán separarnos de Él.” (RC-RV)
Texto completo de la catequesis del Papa en español

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy las previsiones decían “lluvia” ¡y ustedes han venido lo mismo! ¡Tienen coraje!, ¿eh? ¡Felicitaciones!


Hoy quisiera hablarles del Sacramento de la Unción de los enfermos, que nos permite tocar con la mano la compasión de Dios por el hombre. En el pasado era llamado “extrema unción”, porque se entendía como consuelo espiritual en la inminencia de la muerte. Hablar en cambio de “Unción de los enfermos” nos ayuda a ampliar la mirada hacia la experiencia de la enfermedad y del sufrimiento, en el horizonte de la misericordia de Dios.


Hay un ícono bíblico que expresa en toda su profundidad el misterio que se trasluce en la Unción de los enfermos: es la parábola del buen samaritano, en el evangelio de Lucas (10,30-35). Cada vez que celebramos este Sacramento, el Señor Jesús, en la persona del sacerdote, se acerca a la persona que sufre y está gravemente enfermo, o anciano. La parábola dice que el buen samaritano cuida del hombre sufriente derramando sobre sus heridas aceite y vino. El aceite nos hace pensar en aquel que es bendecido por el Obispo cada año, en la Misa Crismal del Jueves Santo, justamente en vista de la Unción de los enfermos. El vino, en cambio, es signo del amor y de la gracia de Cristo que brotan del don de su vida por nosotros y que se expresan en toda su riqueza en la vida sacramental de la Iglesia. Por último, la persona que sufre es confiada al dueño del albergue para que pueda continuar cuidando de ella, sin considerar los gastos. Entonces, ¿quién es este dueño del albergue? Es la Iglesia, la comunidad cristiana, somos nosotros, a los cuales cada día el Señor Jesús nos confía a aquellos que están afligidos, en el cuerpo y en el espíritu, para que podamos continuar derramando sobre ellos, sin medida, toda su misericordia y su salvación.
Este mandato está confirmado de modo explícito y preciso en la epístola de Santiago – hemos escuchado - donde se recomienda: “Quién está enfermo, que llame a los presbíteros de la Iglesia para que ellos oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor. Y la oración que nace de la fe salvará al enfermo, el Señor lo aliviará y, si tuviera pecados, le serán perdonados” (5,14-15). Se trata por lo tanto de una praxis que estaba en uso ya en tiempos de los Apóstoles. Jesús, de hecho, ha enseñado a sus discípulos a tener su misma predilección por lo enfermos y por los sufrientes y les ha transmitido la capacidad y el deber de continuar derramando, en su nombre y según su corazón, alivio y paz, a través de la gracia especial de este Sacramento. Pero esto no nos debe hacer caer en la búsqueda obsesiva del milagro o en la presunción de poder obtener siempre y de todos modos la curación. 


Pero, es la seguridad de la cercanía de Jesús al enfermo, también al anciano, porque todo anciano, toda persona de más de 65 años puede recibir este Sacramento: es Jesús que se acerca. Pero cuando hay un enfermo se piensa: “Llamemos al cura, al sacerdote para que venga. No, no, porque trae mala suerte, entonces no, no lo llamamos” o “después se asustará el enfermo”. ¿Por qué? Porque existe un poco la idea que, cuando hay un enfermo y viene el sacerdote, después de él llega la pompa fúnebre: y eso no es verdad, ¡eh! El sacerdote viene para ayudar al enfermo o al anciano: por esto es tan importante la visita del sacerdote a los enfermos. Llamarlo: “hay un enfermo, venga, dele la unción, bendígalo”. Porque es Jesús que llega para aliviarlo, para darle fuerza, para darle esperanza, para ayudarlo. También para perdonarle los pecados. ¡Y esto es hermoso! Y no piensen que esto sea un tabú, porque siempre es hermoso saber que en el momento del dolor y de la enfermedad nosotros no estamos solos: el sacerdote y aquellos que están presentes durante la Unción de los enfermos representan, en efecto, a toda la comunidad cristiana que, como un único cuerpo, con Jesús, se estrecha entorno a quien sufre y a los familiares, alimentando en ellos la fe y la esperanza y apoyándolos con la oración y el calor fraterno. Pero el consuelo más grande deriva del hecho que, el que se hace presente en el Sacramento es el mismo Señor Jesús, que nos toma de la mano, nos acaricia como hacía con los enfermos, Él, y nos recuerda que ya le pertenecemos y que nada – ni siquiera el mal y la muerte – podrá nunca separarnos de Él. Pero tengamos esta costumbre de llamar al sacerdote, porque a nuestros enfermos – no digo los enfermos de gripe, de tres, cuatro días, sino cuando es una enfermedad seria – y también a nuestros ancianos, venga y les dé este Sacramento, este consuelo, esta fuerza de Jesús para seguir adelante. ¡Hagámoslo! Gracias.

(Traducción del italiano: María Cecilia Mutual)


Resumen de su catequesis y saludo del Papa en nuestro idioma RealAudioMP3

En la catequesis de hoy les hablaré de la Unción de los enfermos, sacramento de la compasión de Dios con el sufrimiento del hombre. La parábola del “buen samaritano” expresa el misterio que se celebra en este sacramento: Jesús se acerca a quien sufre y lo conforta con el aceite del consuelo y el vino de la esperanza. Luego, lo lleva a la posada, que representa a la Iglesia, a la que Cristo confía a cuantos sufren en su cuerpo o en su espíritu, para experimentar su misericordia y su salvación. Jesús enseñó a sus discípulos a tener su misma predilección por los enfermos y necesitados, y les confió la tarea de atenderlos en su nombre por medio de este sacramento. Aunque la muerte es un misterio que nos supera, la Unción de los enfermos nos ayuda a ampliar la mirada y a radicarla en el misterio más grande del amor de Dios. Qué alegría da saber que en los momentos de dolor no estamos solos: el sacerdote y la comunidad cristiana, reunida junto al que sufre y su familia, alimentan su fe y su esperanza y lo sostienen con la plegaria y el afecto fraterno. A eso se une el consuelo que otorga la presencia de Cristo, que nos toma de la mano y nos recuerda que le pertenecemos, y que nada, ni nadie –ningún mal, ni siquiera la muerte- podrán separarnos de Él. 


Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de las Diócesis de Mérida-Badajoz, Plasencia y Córdoba, así como a los Paracaidistas del Ejército de Tierra, de Madrid, y los demás fieles provenientes de España, Nicaragua, México, Argentina y otros países latinoamericanos. Invito a todos a valorar la paz y el ánimo que Cristo nos comunica en el sacramento de la Unción de los enfermos para sobrellevar cristianamente los sufrimientos. Muchas gracias.

Actualizamos audios de "Cristo Peregrino"

En el siguiente enlace pueden ya escuchar y descargar los 3 últimos programas de Cristo Peregrino por Radio Murialdo. Corresponden al último programa del ciclo 2013 y a los dos primeros programas del nuevo ciclo 2014.



PODCAST:


Sobre la necesidad de afecto de los ancianos

P. Pedro Trevijano
En ocasión del funeral del padre de un compañero mío de colegio, con más de noventa años de edad, y como me constaba que se habían portado muy bien con el anciano, aproveché la ocasión para plantear el problema del trato que estamos dando a los ancianos. Es indudable que muchas familias, como la de mi compañero, pueden tener la conciencia muy tranquila de no sólo no haber abandonado a su familiar realmente querido, sino de haberle atendido hasta el final.

Pero, desgraciadamente, no siempre sucede así. Estos días se ha desempolvado el discurso de la Beata Teresa de Calcuta en el Desayuno Anual de Oración de 1994 y tiene sobre el tema que nos preocupa, unas líneas preciosas: “Estoy acostumbrada a ver las sonrisas de la gente, aún  los que están muriendo sonríen. No puedo nunca olvidar la experiencia que tuve al visitar una casa en donde mantenían a todos estos viejos padres de hijos e hijas quienes los habían puesto en una institución y quizá los olvidaron. Vi que en esa casa estas gentes de edad tenían todo, buena comida, lugar confortable, televisión, todo, pero cada uno miraba hacia la puerta. Y no vi a ninguno con una sonrisa en la cara. Me dirigí a la Hermana y le pregunté: “Por qué estas gentes que tienen cada confort aquí, por qué están todos mirando a la puerta? ¿Por qué no están sonriendo?”. Y la Hermana me dijo: “Esta es la forma en que es casi cada día. Están esperando, están esperanzados de que un hijo o hija vendrá a visitarlos. Están dolidos porque están olvidados”. Y vean, este descuido para amar trae pobreza espiritual. Quizá en nuestra familia tenemos a alguien que se está sintiendo solo, que se está sintiendo enfermo, que se está sintiendo preocupado. ¿Estamos allá? ¿Estamos dispuestos a dar hasta que duela para estar con nuestras familias, o ponemos nuestros intereses primero? Éstas son las preguntas que debemos preguntarnos a nosotros mismos”.

La familia es el lugar natural del ocaso de la vida. El grado de civilización y humanidad de una sociedad tiene mucho que ver con el trato que se da a los ancianos. Tenemos que saber ‘perder nuestro tiempo’ con ellos, que además pueden darnos, por su experiencia, muy útiles consejos y enseñanzas. Sería muy de desear que las personas ancianas y las afectadas por una enfermedad crónica puedan permanecer en sus hogares y reciban para ello en sus domicilios todas las ayudas que puedan necesitar. De hecho, y como consecuencia del aumento de la vida media de las personas, cada vez es más frecuente el caso de personas que atienden a sus mayores. Muchos de ellos con enorme cariño, aunque es muy frecuente que, en ocasiones, les puedan los nervios y su comportamiento no sea el ideal. Cuando se me confiesan de ello, les recuerdo que están realizando la que, seguramente, es la mejor acción de su vida. Por ello les digo que no deben tener remordimientos, pero también que, con ese comportamiento si bien han perdido el diez, deben recordar que el nueve, el ocho, el siete, el seis y el cinco son buenas notas.

Como capellán de una residencia de enfermos de Alzheimer soy consciente que las necesidades de estos enfermos son fundamentalmente dos, que son las necesidades básicas de cualquier ser humano: alimentación y afecto. En este sentido nunca me olvidaré de una paciente a la que yo llamaba “el reloj biológico”, porque todos los días su hija iba a verla a determinada hora. La paciente, como todos los enfermos, carecía de reloj, pero en cuanto la hija se retrasaba un par de minutos, empezaba a llorar. Como capellán, mi tarea consiste fundamentalmente en darles cariño, aunque también les digo la Misa una vez por semana y ahí es  impresionante ver como enfermos que están ya bastante deteriorados, todavía se acuerdan de algunas oraciones y son conscientes de que están recibiendo la Comunión.

Creo que es uno de los últimos puntos en los que se desconectan con la realidad. Pero cuando se me pregunta para qué sirve un enfermo de Alzheimer, lo tengo muy claro: si bien es cierto que hay enfermos que son ignorados por sus familias, también es cierto que me encuentro allí con una serie de personas que visitan a sus seres queridos con gran frecuencia, incluso todos los días. Su buena acción, que no es otra cosa sino la realización del mandamiento cristiano del amor, les da una categoría humana y en ocasiones también cristiana, que no tendrían sin esa buena acción. Y es que los favores nunca son en una sola dirección, sino que son siempre en ambas direcciones, incluso en ese estado de decadencia senil.

En conformidad con la doctrina de la Iglesia Católica, estoy totalmente de acuerdo con que el aborto es un crimen horrible (Gaudium et Spes y todo el Magisterio de la Iglesia sobre el tema), pero la eutanasia otro, con la agravante para las personas mayores, si se aprueba la eutanasia, que nadie nos garantiza que no vamos a ser asesinados. De políticos, médicos y hospitales criminales, líbranos Señor. 


P. Pedro Trevijano

Ejemplos: Un ángel en el corredor

La hermana Sonia de la Cruz, de 38 años, dirige la Clínica Divina Providencia fundada en Paraguay por padre Aldo Trento.

La hermana Sonia de la Cruz trabaja 24 horas al día en la clínica Divina Providencia, que cura gratuitamente a 47 enfermos terminales, discapacitados graves o enfermos con el virus HIV, en un país, Paraguay, en el que la asistencia es para quien pued epermitírsela y en el que las personas, sobre todo pobres, son abandonadas por las calles. 

Sí, la Providencia. A sus 38 años, la hermana Sonia dedica su vida a los «pequeños Cristos». Al lado de las camas del hospital hay flores, porque así «como adoramos la Eucaristía, adoramos a Jesús que sufre». En cada historia hay muchos matices que esperan ser descubiertos. Carmelitana en un convento de claurusa, la hermana Sonia se había ocupado de asistir a potra monja y fue entonces cuando entendió que, tal vez, su vocación necesitaba algo diferente que expresara la síntesis precisa entre la contemplación y la acción. 

Comprendió que ya había habido una “primera llamada” cuando, todavía más joven, Dios la había puesto al lado de dos novios enfermos y que necesitaban cuidados. Y así dejó, no sin dificultades, la vida del claustro para casarse con la causa de los que necesitan cuidado, de los que no tienen a nadie. «Vivir con los enfermos me ayuda a vivir y abrazar a Jesús que sufre. Una mujer está completa cuando es hija, esposa y madre: fui hija, soy esposa de Cristo y madre de todas las personas que tengo a mi lado». 

En la vida cada persona juega un papel determinante en los encuentros que vivimos. Así fue también para sor Sonia: «El abrazo con padre Aldo (Trento, nda) me redimió, me hizo descubrir que era una persona amada por el Señor a través de un rostro concreto. Y el verbo se hizo carne. Me salvó de un momento de vacío» con la madre de todas las preguntas: «¿qué quiere Dios de mí?». 

Su historia es semejante justamente a la del padre Trento, «salvado de la exasperación» gracias al carisma de don Giussani. En los gestos y en la premura de sor Sonia se puede releer el Evangelio de Mateo: «Tenía hambre y me dieron de comer; tenía sed...». «Para mí, vivir cada día al lado de los que sufren –explica sor Sonia– significa enamorarme cada vez más del Señor. Y este es uno de los motivos por los que en la clínica, fundada en Asunción por padre Aldo Trento, se parte siempre de la Eucaristía, «para reconocer a Jesús en quien está sufriendo». 

Y así, cada día por los corredores del hospital, construido según el modelo de las reducciones jesuitas tan queridas en estas partes de América Latina, una silenciosa procesión eucarística ilumina los rostros de los pacientes. «Antes de morir reciben los sacramentos y cuando mueren –subraya sor Sonia– no piden tanto ropa bonita, sino más bien ser recordados, no ser olvidados. En muchos casos no pueden agradecerte porque no ven, no oyen y no hablan, pero el Señor debe ser curado y cuidado hasta el último instante». 

A pesar del sufrimiento, Sonia y Aldo no renunciarían nunca a sus vida. Y, como a menudo recuerda el padre Aldo, esta es una respuesta para los que invocan la eutanasia.

LUCIANO ZANARDINIASUNCIÓN

Del Papa Francisco a los enfermos


El Papa Francisco escribe en su cuenta twitter en la mañana del lune 17 de febrero: 

“Queridos hermanos enfermos, no pierdan la esperanza, ni siquiera en los momentos de mayor dificultad. Cristo está a su lado”

Además, en la homilía del mismo día en la Capìlla del Hogar Santa Marta donde se aloja, dijo: 
“¡Qué paciente es nuestro pueblo!¡Aún hoy! Cuando vamos a las parroquias y encontramos a las personas que sufren, que tienen problemas, que tienen un hijo discapacitado o que tienen una enfermedad, pero que llevan adelante la vida con paciencia. No piden signos, como estos del Evangelio, que quería un signo. Decían: ‘¡Dadnos un signo!’. No, no piden, sino que saben leer los signos de los tiempos, saben que cuando florece la higuera, llega la primavera; saben distinguir eso. 
Y agregó:
"...nuestro pueblo, en nuestras parroquias, en nuestras instituciones, mucha gente, es la que lleva adelante la Iglesia, con su santidad, de todos los días, de cada día. ‘Hermanos, alegraos profundamente cuando os veáis sometidos a cualquier clase de pruebas, sabiendo que la fe, al ser probada, produce la paciencia. Y la paciencia debe ir acompañada de obras perfectas, a fin de que ustedes lleguen a la perfección y a la madurez, sin que les falte nada” (St 1, 2-4).
Puede leer más sobre esta homilía AQUÍ.

«Queridos enfermos, os necesito para anunciar a Jesucristo»

Por su interés reproducimos una nota sobre la homilía del arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, este martes 11 de febrero en la Catedral la tradicional «misa de las antorchas» en la que centenares de enfermos y discapacitados con sus familiares han participado en la eucaristía. El prelado aseguró en su homilía que «nadie más que el enfermo con su cruz se identifica más con Cristo».
«Queridos enfermos: os necesito para anunciar a Jesucristo», ha insistido el prelado ante más de mil personas enfermas, discapacitadas y familiares que llenaban la Catedral de Valencia en la misa con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo. «Nadie más que el enfermo con su cruz se identifica más con Cristo», ha destacado monseñor Osoro, que ha asegurado que «una sociedad que sólo mide en función de la eficacia, de la salud de cada uno, o de los años, malamente irá porque es una cultura del desamor, que destruye al ser humano y no reconoce que es imagen de Dios».

La fuerza de la Cruz


La Iglesia «no celebra la Jornada Mundial del Enfermo para consolarnos, sino porque cree en la fuerza que tiene la cruz para salvar a los hombres y en la fuerza de aquellos cristianos que unen su vida a esa cruz y siguen entregando su vida por amor a los demás», ha precisado el titular de la archidiócesis de Valencia.
En su homilía, Mons. Carlos Osoro ha pedido, además, a todos los cristianos «estar atentos a los que padecen la enfermedad o la discapacidad, pero también a sus familiares y a quienes los atienden». Igualmente, ha llamado a «buscar soluciones para quienes sufren la enfermedad, remitiendo siempre también a Jesucristo, como hacía la Virgen» y, finalmente, ha invitado a «no quedarnos sólo en esa búsqueda de soluciones para los enfermos sino ir a cambiar los corazones y transformar una cultura que excluye en una cultura inclusiva para todos, y en la que aquellos que se unen con su vida a la cruz de Jesucristo sean los más importantes y necesarios».
Al término de su homilía, ha anunciado el arzobispo, que es también gran canciller de la Universidad Católica de Valencia, «San Vicente Mártir» (UCV), el desarrollo del campus Capácitas, para que «en todas sus facultades haya trabajos de investigación que vayan en función de las personas que sufren algún tipo de discapacidad» y que se distinga esta Universidad, también, en que «cree realmente que la cruz trae la salvación».
Más de 30 sacerdotes han concelebrado con el Arzobispo en esta «misa de las antorchas» en la que han participado, entre otras autoridades, la consellera de Bienestar Social, Asunción Sánchez Zaplana.

Procesión al final de la Misa

Al término de la misa los asistentes han participado en una procesión con cirios encendidos con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo con el lema «Fe y Caridad. Dar nuestra vida por los hermanos» y que se celebra coincidiendo con la festividad de Nuestra Señora de Lourdes.
Al término de la misa los asistentes han participado en una procesión con cirios encendidos con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo con el lema «Fe y Caridad. Dar nuestra vida por los hermanos» y que se celebra coincidiendo con la festividad de Nuestra Señora de Lourdes.
En la misa, organizada por la Hospitalidad Valenciana de Nuestra Señora de Lourdes en colaboración con la comisión diocesana de Pastoral de la Salud, han participado también grupos parroquiales y profesionales sanitarios procedentes de diversas localidades de la diócesis, han añadido.
Previamente a la eucaristía, la Hospitalidad Valenciana ha celebrado la imposición de medallas a miembros y voluntarios que acompañan a los enfermos durante las peregrinaciones que la entidad organiza a Lourdes.
Asimismo, durante la eucaristía se ha presentado el proyecto «Enfermos en misión», promovido por la comisión diocesana de Pastoral de la Salud del Arzobispado de Valencia con el objetivo de «asignar a los enfermos una misión en la diócesis: orar y ofrecer su dolor por todos», han indicado fuentes de la comisión diocesana.
En la actualidad, la Hospitalidad Valenciana de Lourdes cuenta con 800 socios, entre ellos numerosos médicos, enfermeros, ATS, auxiliares o farmacéuticos, que prestan su ayuda a más de 200 enfermos y discapacitados en la diócesis de Valencia en las distintas iniciativas que realiza la entidad. Asimismo, la Hospitalidad organiza una misa para los enfermos los días 11 de cada mes, a las 20 horas en la parroquia de los Santos Juanes de Valencia.
La entidad también desarrolla visitas domiciliarias a enfermos, así como actividades lúdicas y solidarias. Realiza, igualmente, peregrinaciones al santuario francés de Lourdes desde 1927, año de creación de la Hospitalidad, aunque se interrumpieron de 1936 a 1954. La próxima peregrinación tendrá lugar a finales de junio.

Continúa la actividad


Como todos saben, el Servicio Sacerdotal Nocturno de Mendoza continúa su actividad cotidiana cada noche ininterrumpidamente. Lo que si retomamos a partir de hoy, es nuestra presencia en Radio Murialdo con el programa "Cristo Peregrino". 

Ya próximos a festejar el Dia de la Virgen de Lourdes y el Dia Mundial del Enfermo, estaremos en comunicación con el P. Eugenio del Santuario del Challao, meta de multitudinarias manifestaciones de fe.

A continuación el cronograma de actividades a nivel Diocesis de Mendoza:


FEBRERO
2014
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Intenciones del Santo Padre
Universal
Personas mayores: Para que la sabiduría y la experiencia de las personas mayores sean reconocidas en la sociedad.
Por la evangelización
Colaboración en la misión: Para que sacerdotes, religiosos y laicos colaboren generosamente en la misión de evangelización.



Fecha
Actividad
Destinatarios
Responsable
Teléfono/WEB/MAil
Lugar y Hora

1
Escuela de Oración
(MONJES DEL CRISTO ORANTE)
Pueblo de Dios
orantes@scip.com.ar
Transporte: Sra. Gladys de Calcagno 4393946
Monasterio del Cristo Orante – Tupungato
10:30 a 19:30hs.
2
Domingo FIESTA LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR – Nuestra Señora de la Candelaria

4 al 7
51º Curso de Rectores  CONSUDEC en MENDOZA
(CONSEC)
Equipos de Conducción Escolar
(RL, Directivos, Docentes)
Ing. Lic. Norma
A. Muñoz
Presidenta CONSEC
Centro de Congresos y Exposiciones
Auditorio Angel Bustelo
Martes a jueves: 8 a 19hs Viernes: 8 a 14hs

5
Misa inauguración del Curso Rectores
(CONSEC)
Equipos de Conducción Escolar
(RL, Directivos, Docentes)
Ing. Lic. Norma
A. Muñoz
Presidenta CONSEC
Basílica
San Francisco
20hs.

7 al 11
Encuentro nacional de responsables
(PNACL)
Responsables diocesanos de pastoral carcelaria
P. Javier Ladrón de Guevara
ladronjavier@
gmail.com
Casa de retiro
San Alfonso
Hnos. Redentoristas Villa Allende - Cba.

8
ChaPUMzon
(PUM)
Toda la PUM
Equipo Diocesano
secretaria@
pastuniversitaria.com
Quincho
Familia Santucci

9
Domingo V Durante el Año

Misa Mensual
(RCC)
Pueblo de Dios
Sr. Ángel Tello
Música Roberto Rojas
Templo
La Merced
16 a 18hs.

11
NUESTRA SEÑORA DE LOURDES

Peregrinación al Santuario de
N. S. de Lourdes - El Challao
Misa presidida por el Arzobispo  Monseñor Franzini
Pueblo de Dios
Santuario
4442950
Santuario
El Challao
21hs.

Nuestra Señora de Lourdes
(Día Mundial del Enfermo)
(PASTORAL SALUD)
Pueblo de Dios
Pastoral Salud

11
 y siguientes martes
Inscripción CFC “Divino Maestro”  ZONA CENTRO
Interesados en general
Gabriela Baca 153393918
Emilia Lucero
156593737
cfcdivinomaestro@
hotmail.com
Colegio
San Pedro Nolasco
18 a 21hs.

14 al 16
Taller de verano
(EDPJ)
Jóvenes animadores
EDPJ
mendoza@
pastoraldejuventud.org.ar
Colegio
María Auxiliadora Luján de Cuyo

Retiro Fundamental
2° parte: “Jesús es el Sembrador de la Palabra”
(Padre Sergio Simunovich)
(FOYER DE CHARITÉ)
Abierto a todos
mayores de 17 años
Foyer de Charité
0263-4491094
Foyer de Charité
Medrano
Desde 14 - 18hs.
Hasta 16 - 19hs.

14 al 22
Ejercicios Espirituales de 8 días
(COMPAÑÍA DE JESÚS)
Pueblo De Dios
COMPAÑÍA DE JESÚS
casa.agrelo@
gmail.com
5246713 - 153735661
Casa de Retiros
Agrelo

Fecha
Actividad
Destinatarios
Responsable
Teléfono/WEB/MAil
Lugar y Hora

16
Domingo VI Durante el Año

Día de la Familia
Misa y Almuerzo
Ingreso Curso Introductorio
(SMNSR)
Familia de los Seminaristas
Equipo Formadores
4511104/05
porteriaseminario@
yahoo.com.ar
Lunlunta
11hs.

17 al 23
Retiro Fundamental completo: “Voy a abrir la puerta de mi corazón, porque Jesús está tocando” (P. Sergio Simunovich)
(FOYER DE CHARITÉ)
Abierto a todos
mayores de 17 años
Foyer de Charité
0263-4491094
Foyer de Charité
Medrano
Desde 17 - 18hs.
Hasta 23  - 10hs.

22
FIESTA LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO, APÓSTOL

Inicio de actividades e inscripciones
Escuela Arquidiocesana de Ministerios “San José”
(EAM)
Pueblo de Dios
Rafael Cocuzza
construcciones@
arquimendoza.org.ar
Mauricio Chechi
secretariaeamsanjose@
hotmail.com
Parroquia
N. S. de Loreto
16  a 19hs.

Misa Mensual
(RCC)
Pueblo de Dios
Sra. Cristina Castro
Parroquia
Inmaculada Concepción
 San Martín - Zona Este
16 a 18hs.

Ordenaciones Sacerdotales
(SMNSR)
Pueblo de Dios
Equipo Formadores
4511104/05
porteriaseminario@
yahoo.com.ar
Santuario
N. S. de Lourdes
El Challao
10hs.

23
Domingo VII Durante el Año

Jornada
Escuela de Formación
(RCC)
Alumnos escuela
Sra. Norma Sepúlveda
4302283
Templo
La Merced
9 a 18hs.

24
Jornada de Formación
para Catequistas
(JAC)
Catequistas y Misioneros
JAC - 429 8862
juntacatequesismza@
yahoo.com.ar
A definir

27
Animar participación de la Jornada de Preparación de Juntos Caminamos 2014
(DEPLAI)
Movimientos, Asociaciones y Organismos
Gloria Lunello 4293829
glorialunello@gmail.com
- -

Todas las noches del año
Atención a los enfermos con el sacramento de la Unción (por la noche)
(SSN)
Pueblo de Dios
Servicio Sacerdotal Nocturno
4253314
Atención desde las 21:30 hasta las 6:30hs.

Viernes y Sábados
Visita Pastoral
Contención social y espiritual a jóvenes
(PNACL)
Visita a los jóvenes privados de libertad y personal
Marcelo Puma
4267848
rmp@argentina.com
SRPJ Ex COSE
Viernes: 17:30 a 19hs.
Sábados: 10:30 a 12hs.
18 a 19:30hs.

Último sábado de mes
Celebración Eucarística
(PNACL)
Comunidad del Ex Cose
SRPJ ex COSE
9 a 10:30hs.